Archivo de la categoría: Opinión

Artículos de carácter crítico y constructivo

María Seguí pasa a mejor vida.

María Seguí ha pasado a mejor vida. Suponemos que acabará en Mapfre (el Lobby que la indujo a acabar con la libertad de los ciclistas), La Confederación Nacional de Autoescuelas (a la que se adjudicaban contratos públicos amañados) y que sacó en los momentos álgidos de “la guerra del casco ciclista” unos anuncios en las contra-portadas de El País y de El Mundo criminalizando a los ciclistas que no usan casco o en cualquier otra fundación o entidad relacionada con el lobby del automóvil. Pasará a la historia en la administración pública por haber comenzado su andadura como Directora General de Tráfico a principios de 2012 consiguiendo por primera vez en muchos años aumentar el número de muertos en las carreteras en plena guerra del casco (2013) y por aupar una ley de tráfico que por primera vez en democracia tras la dictadura de Franco, no obtuvo el consenso. En esa ley los invitados estrella: los ciclistas, que vimos como gracias a nuestra resistencia la obligatoriedad del casco para ciclistas en España no se hizo universal pero se dio un paso más en esa dirección obligándoselo a las futuras generaciones: los menores de 16 años. Una ley que como la de 1999 del casco obligatorio en carretera, no asumimos porque va contra nuestro libre albedrío y que haremos por revocar cuando el gobierno y los parlamentos soplen a nuestro favor. Seguir leyendo María Seguí pasa a mejor vida.

Un año del gobierno “del Cambio”

Ha pasado un año desde que llegó al ayuntamiento de València un gobierno “del Cambio”. Después de 26 años de historia de València en Bici es la primera vez que nos sentimos representados. Ahora nos representa un bicicletero de toda la vida, Joan Ribó. Es como un sueño para aquellos que vivimos la ciudad desde una bici y que estamos por una movilidad sostenible y una ciudad saludable, pero no todo son alegrías: todavía falta más energía en cambiar el modelo de ciudad y en mejorar la participación ciudadana que tímidamente ha comenzado.  Seguir leyendo Un año del gobierno “del Cambio”

Casco para conductores

Ha caído en nuestras manos una infografía realizada por El País con datos de la DGT 2013. Lo cierto es que la infografía habla por sí misma. No obstante, me gustaría compartir algunas reflexiones con ustedes, a riesgo de aburrir al personal con el sobado tema de la obligatoriedad del casco para ciclistas, del que ya saben nos oponemos. Seguir leyendo Casco para conductores

¿Los últimos coletazos de la España cañí?

El nuevo reglamento de tráfico está a punto de salir y de nuevo la España cañí trata de impedirlo a pesar de que para nosotros no es ninguna panacea. Tratan de colar en el último momento todo lo que quisieron colar (y no pudieron) durante la primera parte de la tramitación del mismo. Se ha desatado de nuevo la caza del ciclista por parte de aquellos que pusieron a la cabeza de la DGT a María Seguí : Mapfre y otras empresas de seguros, la industria del automóvil, el RACE…

El último coletazo lo ha dado una misteriosa “Cátedra” de la que hablaremos más adelante y que ha soltado a la opinión publica auténticas perlas.

Se trata de la Cátedra Española de Seguridad Vial y Movilidad del Instituto Internacional de Ciencias Políticas, que ha advertido que la “permisividad” con las bicicletas genera “situaciones de riesgo” en ciudad, y en lugar de analizar porque se dan esas situaciones, ha propuesto que los ciclistas lleven chaleco, casco, seguro obligatorio y se les exija un número de ciclista, que podrían “portar con visibilidad suficiente en el dorsal del chaleco o casco”.

El exagerado informe de la mencionada “Cátedra”, es la antítesis de lo que debe ser un informe científico. Lo curioso es que la Presidenta honorífica de la autodenominada “Cátedra” no es sino que la propia Directora de la DGT, María Seguí.

No sabemos quién de esa “cátedra” firma el “informe”, pero lo que cabe sospechar es que como la señora Seguí no consiguió doblegarnos en el congreso de los diputados ni desde la DGT, han sacado de nuevo la artillería y nos bombardean otra vez desde una cátedra salida de no se sabe donde.

Seguí y asociados, nos consideran locos al manillar y sus propuestas no son más que una camisa de fuerza que se nos quiso imponer en 2013 con la excusa de nuestra propia seguridad y ahora con la de los peatones. Lo hacen aprovechando la alarma causada por el hecho de que algunos irresponsables continúen circulando en bicicleta por las aceras, alentados por su cara dura o por las políticas del miedo que la propia administración mantiene al permitir la ley del más fuerte en las calzadas (el lugar por donde queremos circular la inmensa mayoría). De todas formas, no sabemos que tienen que ver cascos y chalecos para ciclistas con los peatones, a no ser que pretendan (siguiendo su lógica para con nosotros) obligarlo también a estos por si les atropellamos.

Son ideas que forman parte de esa España casposa que ha gobernado durante siglos y ha evitado que este país se coloque a la altura de la Europa más avanzada. Tan avanzada que cuando nosotros vamos (con la cochitis como bandera) ellos están de vuelta (a las ciudades más amigables con peatones y bicicletas).

Y es una cuestión de siglas políticas que lo es, pero a veces no tanto. Muchas de esas políticas europeas de movilidad más sostenibles con las ciudades y sus habitantes, son aplicadas por los partidos adscritos a la ideología conservadora. Dentro del Partido Popular, que de popular no tiene nada, pues si tiene que elegir entre el populus o la oligarquía, siempre elige la oligarquía, hay muchas voces que disienten de estas propuestas represoras.

En Valencia, gran parte de la ciudadanía está más por convertir nuestra ciudad en la Copenhague del mediterráneo, que en dejarla anclada en el modelo de ciudad llena de humos, ruido y coches. Compromís, EU, UPiD, suponemos que Podemos y la inmensa mayoría del PSOE están por la labor e incluso, dirigentes valencianos del PP como González Pons cuando dijo públicamente que la señora Seguí acabaría por obligar a los ancianos a andar con tacatac por las calles o el propio concejal de circulación y transportes, Alberto Mendoza, disienten de esa visión de la extrema derecha de su partido.

Loable actitud que no bastó para evitar la ley que impuso el casco a los niños. Ley que como casi todas las que salen del gobierno del PP, castiga al débil (los niños) y mantiene los privilegios del fuerte (el automóvil). Y en esas estamos, con ciudades donde los niños son obligados a llevar casco pero donde no pueden circular autónomamente y con la tranquilidad de que no los embista un coche.

Así es la España cañí, la España que convirtió el juego de los niños y la tranquilidad de los ciudadanos en una utopía y que ahora que empezamos a despertar de la mentira en la que nos hacen vivir pretende perpetuar.

 

Cicloturismo, tren y vías verdes [1] del levante

Segunda parte de artículo escrito para la revista SAÓ

La suerte de vivir en el País Valenciano y especialmente en la ciudad de València está en la cantidad de líneas de tren y vías verdes a las que el cicloturista puede acceder. No todo es ideal porque como ya dijimos, Renfe cada vez pone las cosas más difíciles a los cicloturistas y muchas de las vías verdes valencianas están sin acondicionar. Seguir leyendo Cicloturismo, tren y vías verdes [1] del levante

Cicloturismo de alforjas, otra manera de viajar.

Primera parte de artículo escrito para la revista SAÓ

Si una cosa me llama la atención del cicloturismo de alforjas en España, es la edad media de quienes lo practican. Yo empecé con 22 años al entrar en el colectivo Valencia en Bici, pero a día de hoy en que sigo practicándolo con asiduidad, la mayor parte de cicloviajeros y cicloviajeras que me encuentro en las carreteras y caminos de España, pasan de los 35 y predominan casi más los que se encuentran como en mi caso, entre los 40 y 55 años. En principio debería ser al revés, pues se asocia la bicicleta con la juventud y unas condiciones físicas propias de esas edades, pero la realidad es otra. Al parecer, los jóvenes de menos de 30 años no han descubierto todavía las satisfacciones que producen los viajes en bici, que por cierto se dan desde que se inventó esta máquina que bien podríamos considerar como un moderno caballo de acero. A esas edades, la mayoría o hace deportes de equipo o practica la marcha nocturna. Seguir leyendo Cicloturismo de alforjas, otra manera de viajar.

Sobre la Libertad y la Bici

“Tras siglos de represión, los movimientos naturistas y nudistas recobraron la idea original, la idea primigenia: la de que la desnudez es lo más natural del mundo.

No sabemos que pasará dentro de 10 años pero mientras esté Valencia en Bici seguiremos difundiendo la idea original, la primigenia: que el ser humano nace libre y debe seguir libre.”

La bici, como el coche, da libertad (de movimiento) pero contrariamente a este,  apenas produce daños colaterales. Por ello, en Valencia en Bici la tenemos como herramienta para devolver a las ciudades y al mundo, su verdadera naturaleza.

El automóvil es un vehículo que se puede convertir en cualquier momento en un arma de matar. Los muertos causan alarma social y por ello el Estado se ha ido encargando de minimizar las secuelas que supone mantener por encima de todo la supremacía del automóvil, coartando cada vez más la libertad del conductor aunque no la del automóvil. De hecho, las normas y las restricciones sobre los conductores y ocupantes han ido creciendo a lo largo del tiempo a la vez que paradójicamente se le daba al automóvil más libertad ( más velocidad y potencia, más y mejores carreteras, más y más espacio urbano…).  Seguir leyendo Sobre la Libertad y la Bici

Casco con sentido común

Podría parecer que la administración solo mide la seguridad de los ciclistas desde una óptica: la del embudo que representa el telescopio desde el cual nos mira. Nos mira desde la lejanía que supone el no haber ido nunca en bici ¿Cuántos políticos y directores/as de la DGT saben lo que es desplazarse en bici cotidianamente? Desde ese embudo corto de miras solo entiende una cosa: que nos autoprotejamos nosotros solitos de los demás. No son los coches los que matan, al parecer somos nosotros los que nos matamos solos y para eso no hay mejor remedio que atontarnos dentro de un casco no vaya a ser que veamos más allá. Y eso es en realidad lo que pretende. Lo que hace no es producto de la falta de miras, sino que es producto de calculados intereses. Seguir leyendo Casco con sentido común

LA REVUELTA DE LOS PRIVILEGIADOS

En los años previos a la Revolución Fancesa se dio lo que se conoce por los historiadores como la Revuelta de los Privilegiados. No se trató de una revuelta callejera al uso, sino que se dio en los parlamentos y en los palacios y fue en primer término la respuesta, en unos momentos en que el estado francés estaba en bancarrota, a las pretensiones reales de que la nobleza y el clero contribuyeran a las arcas del Estado. Pero también fue una respuesta mucho más difusa, que se venía gestando a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII, ante la posible perdida de sus privilegios frente el ascenso social de una clase que se fue afianzando poco a poco a lo largo de la edad moderna: la burguesía, y que consciente de que sus aspiraciones de progreso político eran así frenadas, con ayuda del campesinado tomó tras la Revolución el Poder del Estado.

Hoy, con nuestro país en crisis, los “privilegiados” no solo han conseguido no contribuir a la recuperación económica del país, sino que son objeto de todo tipo de ventajas fiscales y legislativas (rescate de la banca, las Sicab, planes PREVER, PIVE, tarifa eléctrica…) por parte del gobierno que los representa. A pesar de ello y como los beneficios siguen disminuyendo o se estancan, todo un sector privilegiado como el del automóvil se siente amenazado y la respuesta ante el auge de la bicicleta como medio de transporte no se ha hecho esperar.

Con parecida vehemencia a la de la nobleza y el clero del siglo XVIII, los voceros de la cultura del automóvil y del petróleo intentan criminalidad, penalizar y difamar el auge de una nueva cultura que a lo largo de la segunda mitad de los 100 años que dura ya la propia dictadura del automóvil, se ha ido gestando al abrigo de sus contradicciones y falsos mitos*: la cultura de la bicicleta y de las ciudades habitables.

El pistoletazo de salida de esta “revuelta” que intenta mantener los privilegios (especialmente económicos) de la cultura del automóvil, vino con la reforma del Reglamento de Circulación y Seguridad Vial. Con él, se pretende subir la velocidad máxima haciendo más atractivo (pero más peligroso) el uso del automóvil y arrinconar y penalizar el ascenso del uso de la bicicleta en las urbes españolas. A partir de este y toda la polémica que ha suscitado, ha comenzado la campaña de criminalización de la bicicleta.  El borrador de dicho reglamento contiene una de las medidas que más claramente reflejan lo que pretende: la circulación pegada a la derecha del carril derecho, es decir, el arrinconamiento de las bicicletas en las ciudades para que no estorben al tráfico automóvil a costa incluso de la propia seguridad del ciclista. Pero también, la posibilidad de que estas circulen por las aceras, algo que nosotros no vemos como un privilegio sino como un mecanismo para desprestigiarnos (como lo han hecho ya los ciclistas novatos por si solos) ante la mayoría social y aliados naturales nuestros, en cuanto víctimas de los excesos de la cultura del automóvil en las ciudades: los peatones. Es el divide y vencerás.

Pero la medida estrella, disfrazada de seguridad (aunque falsa como hemos demostrado) es la imposición del casco obligatorio para ir en bicicleta. Una medida que solo ha cosechado en los escasísimos países del mundo donde se ha impuesto, la reducción del uso de la bici no solo entre los ya usuarios sino entre los posibles y futuros usuarios.

Es en este tema, menor a la hora de dar seguridad a los ciclistas, pero un disuasor muy eficaz de su uso, donde se han cebado principalmente los actores que se benefician de la cultura del automóvil y que ven peligrar y más ahora, en momentos de escaso flujo monetario, sus privilegios económicos : Asociaciones de automovilistas tan rancias como el RACE que entienden que los ciclistas les estorbamos (idea que otras como el RACC no acaban de compartir), aseguradoras con Mapfre a la cabeza, la Confederación nacional de autoescuelas e incluso últimamente y fuera ya del tema casco, las empresas constructoras de obra pública. Este último caso es el más sorprendente en tanto y cuanto protestan a pesar de que la administración andaluza les ofrece trabajo, porque entienden que la obra pública ligada a la bicicleta les da menos beneficios que la ligada a la del automóvil. Las críticas al Plan Andaluz de la Bicicleta por parte de este sector y el PP de Andalucía son como se dice en un interesante artículo en el blog “Doble Fila”,  “un intento de ridiculizar la idea misma de apostar por la bicicleta. Unas burlas con las que determinados sectores tratan de ocultar su falta de argumentos para justificar su oposición, pero que también ponen de manifiesto un enorme nerviosismo digno de estudio. ¿Qué es lo que les pone tan nerviosos?”

Antonio Llópez

*http://www.valenciaenbici.org/Historia_Valenciaenbici_1.pdf