Hasta nuevo aviso no viaje en tren.

Tal vez sea por las circunstancias que impone el ministerio de Fomento con sus decisiones político-técnicas, pero lo de Renfe decididamente son los lemas:

Si durante 20017 el lema era “No hay mejor tren que el que no circula” haciendo honor a los más de 900 trenes de Cercanías suprimidos ese año por no prever la sustitución con antelación de los maquinistas pre-jubilados, 2018 se estrena con un nuevo lema: “Hasta nuevo aviso no viaje en tren” porque eso es lo que nos hemos encontrado los que viajamos intercambiando bici y tren en la línea más usada por los ciclistas del núcleo de Cercanías de València (por lo menos los fines de semana aunque no solo, pues da acceso a la vía verde de Ojos Negros).

En el mes de noviembre ya denunciamos sin que se hiciera eco medio de prensa alguno, la mala gestión de los directivos de Renfe (o tal vez deberíamos decir Tenfe porque hay que tener mucha fe en nuestra compañía estatal ferroviaria) y del ministerio de Fomento que está detrás de ellos.

La sucesión de agravios a los valencianos de a pie en materia ferroviaria viene de lejos, pero se ha acentuado desde que las asociaciones de empresarios de aquí decidieron que lo más importante del mundo era el AVE. Desde que empezaron las múltiples obras destinadas al AVE, los usuarios de las Cercanías de València nos hemos encontrado con:

1- Que la línea C-3 ha permanecido cortada durante 8 o 10 años entre la estación de Sant Isidre y la estación del Nord y todavía, aunque llega ya a Nord, no van los trenes directos y necesitan 15 minutos para hacer ese ridículo trayecto.

2-También estamos todavía esperando después de 7 años a que restablezca el servicio entre l’Alcudia y Moixent en la línea C-2, pues lleva la vía cortada por las obras del AVE todo este tiempo.

3- Con las obras del mal llamado AVE entre València y Castelló han tenido año y medio a la línea C-6 al 75-50% de su capacidad y amenazan con nuevas obras para poner el tercer carril en la otra vía.

Ni siquiera el plan de Cercanías entre Fomento y la Generalitat de la era Camps que hubiera supuesto un adelanto, se llegó a materializar para compensar tanto agravio.

Ahora, de nuevo nos encontramos con otra cagada de gestión por parte de Renfe en la línea C-5 y de rebote en la línea regional de Alcoi inducida por los vaivenes de la política ferroviaria de Fomento en el corredor mediterráneo:

La construcción del tercer carril y el sistema de seguridad ASFA Digital asociado al paso de los trenes AVE, obliga a que todos los trenes que circulen en el tramo entre València y Sagunt-Castelló dispongan del mismo, algo que no ocurre con los trenes de cercanías que hasta ahora circulaban en dirección Caudiel. Esos trenes en general y uno especialmente en particular (gracias a los trabajadores de la gerencia de Cercanías València) están preparados para el transporte de numerosas bicicletas pues la línea C-5 da acceso a la vía verde de Ojos Negros. Como siempre, la improvisación reina en la empresa Renfe y no se les ocurre otra cosa que prohibir el acceso a los viajeros que les suponen problemas pues esos trenes han sido sustituidos por otros con menor espacio para llevar bicicletas que operaban en la línea de Alcoi y que al estar remotorizados alcanzaban en dicha línea los 140 km/h. Ese intercambio de trenes está suponiendo ya que los horarios de la línea de Alcoi no se cumplan por el retraso de estos trenes menos potentes.

Se nos dice que en el menor tiempo posible se acoplarán esos sistemas en los trenes porta bicicletas, pero ese trabajo una empresa seria lo hubiera hecho antes. Nos tememos como ha pasado en la C-3, la C-2 y la C-6 que se pueda hacer eterno.

Se esperan movilizaciones por nuestra parte.