El cicloturismo es cosa de solitarios pero también de pandilla. Hay quien no necesita más que un mapa para trazar imaginarios recorridos que más tarde recorrerá con su bicicleta, y hay quien necesita que le hagan o le marquen los recorridos. El ser humano es muy gregario y este segundo caso es el más numeroso, de ahí la importancia y la popularidad que tienen las vías verdes o la puesta en marcha de rutas como el camino de Santiago, la ruta del Cid, la vía de la Plata, la vía Augusta, la red transeuropea Eurovelo…